Diamante Negro.
Introducción a un verdugo.
Muy bien antes de comenzar esta historia debo aclarar que habrá dos narradores. Al parecer será Azura Daimont la que comience para posterior mente ser Zafira Daimont quien continúe. Al menos en el primer capitulo; por lo cual utilizaremos “Azura:” para cuando Azura sea quien narre y de la misma manera se utilizara “Zafira” para cuando llegue su turno de narrar.
Esperamos y este original sea de su agrado, es el primero al que se integra Zafira la integrante menor de los Daimont.
Demos principio a la historia…
Azura:
Aroch, como muchas personas creció con una familia, su vida era totalmente común hasta que cumplió los 13. El actualmente tiene 23, porta cabello plateado y ojos amatistas además de vestir de negro la mayor parte del tiempo; tiene un color muy pálido en la piel ya que odia el sol o mejor dicho la luz, su estatura esta entre 1.80 y 1.90; podría decirse que a simple vista llama la atención, sin embargo, a pesar de su físico hay algo que no lo deja mezclarse con el resto ¿Qué es? Bueno, el no tiene interés en las personas y aun así hay quienes están junto a el.
Si tuviéramos que describir su interacción social y a el como persona, seria algo así; silencioso y calculador, observa su entorno en todo momento, desconfiado de la gente, sin embargo cuando no lo necesita suele ser despreocupado (del resto del mundo).
Gusta de la carne, o mejor dicho cada que come, come carne, eso si es que llega a recordar que necesita comer; el resto de las veces su dieta se basa en tabaco, alcohol y en ocasiones agua y/o café.
La sociedad lo ve como un hombre “despreocupado”, tal vez como un vicioso o un delincuente y es por ello que la gente comúnmente se aleja de el o simplemente lo evita.
No parece tener un interés particular, sin embargo carga como sus únicas responsabilidades el cuidado de un perro además de mantener su motocicleta impecable.
Su profesión… bueno, el se dedica a hacer el trabajo sucio de otros, aun que no se sabe si trabaja para alguien en particular, por lo cual suele decirse que trabaja por interés propio. Se mueve por el bajo mundo con mucha facilidad, y muchos lo conocen como “Abraxas”, el demonio de las lenguas de fuego.
Adquirió su apodo de Kail, uno de los jefes del bajo mundo. Se cuenta que fue debido a algo sucedido hace 10 años, una acción y una reacción la cual lo llevo a matar a muchos; “Lengua de fuego” fue el sinónimo de su apodo ya que a pesar de que no habla con los otros cuentan que las victimas si lo escuchan… aun que ni una sola ha sobrevivido, es por ello que solo son rumores del probable significado. Otros mas dicen que “lengua de fuego” se debe a sus incontables amantes muertas en manos, otros dicen que el mata y viola a las chicas sin embargo, vuelvo a repetir, solo son rumores que circulan por el bajo mundo; aun que tal vez solo existan dos personas que conozcan el verdadero significado de su apodo, Kail y el mismo Abraxas.
Importante o no, peligroso o no, esas son cosas que se creen y no se saben con certeza ya que el no habla mucho de su persona… o mejor dicho no habla con nadie, o al menos eso parece.
Zafira
Aria Blakwood es una joven inglesa de 16 años, estatura1.65 a 1.70 de buen cuerpo, de una figura delicada, piel clara, ojos grises, cabello castaño claro dorado, viste normalmente con jeans, playeras y algún suéter o chaqueta odia los tacones y zapatos de piso, por lo cual siempre usa calzado deportivo, su forma de ser serÍa la siguiente ella es una persona tranquila, alegre, tímida, es espontanea, ingenua, pero cuando la ocasión lo amerita ella es muy diferente a su forma de ser…
Ella es muy amable y gentil digamos que mantiene un protocolo de cortesía y amabilidad con la sociedad, pero con las personas que la rodean es diferente es ella misma o eso quiere creer, ya que siente que todavía no es capaz de ser totalmente ella.
Le gusta comer pastas y pasteles, y no le gustan las bebidas con alcohol, le gusta todo tipo de música tranquila y relajante, le gusta cantar (pero no con público) y a veces escribe canciones.
Ella esta cursando el último año de la escuela preparatoria, es una alumna de excelencia ya que se esfuerza al máximo para obtener una beca a una de las mejores universidades aunque no tiene muy claro que hacer con su vida.
Cuando no esta en la escuela o estudiando, además de salir con sus amigas o caminar por ahí, ella ayuda a sus padres en el bar que es su sustento familiar, en si su familia sanguínea son solo su pare y su madre, tiene varios tíos y tías postizos amigos de sus padres que viven con ellos en su casa, por lo cual son una gran familia.
Si las personas que conocen a Aria tuvieran que describirla en una sola palabra esa seria “un Ángel” ó “un Dimánate”
Si Aria tuviera que describir su vida ella diría “monótona”, ella se siente afortunada al estar rodeada de personas que la quieren y protegen, pero se siente mal ya que siente que de cierta manera los esta engañando mostrándoles una perfección que ellos mismos han creado …mostrándoles y actuando de una manera que ella no sabe si es como quiere ser, como puede ser sincera con ellos si ella no es sincera consigo misma, si Aria mas que sentirse “un Diamante” blanco se siente como un…Diamante Negro.
Capitulo 1 Pasado.
Notas: este capitulo contiene letras cursivas las cuales se referirán a un sueño o recuerdo… también podemos señalarlo como un flash back si es que los personajes lo recuerdan. También me gustaría aclarar que Zafira se hará cargo de el personaje femenino mientras Azura tiene a su cargo el desarrollo del personaje masculino, hasta ahora no ha habido escenas de interacción entre ambas ya que los personajes principales aun no se conocen; sin embargo veamos de que forma es desarrollada esta historia con dos autoras.
—¡Ya déjame! ¡Mamá!
—Cállate no seas llorón.
—¡Cállate tu!
—Se que te va a quedar genial.
—¡Si crees eso píntate tu cabello!, yo no quiero ser usado.
Pelean dos hermanos al perecer en la sala. La mayor una chica de unos 19 años quien intenta pintarle el cabello a su hermano menor quien no quiere ceder a los caprichos de su hermana.
—Pronto serás un hombre
—¡Y si tu me pintas el cabello de ese color tan patético seré la burla de todos!
—Claro que no. Además quiero ponerte pupilentes amatistas.
—¡Quieres hacer de mi un fenómeno!
—¡Claro que no! Es solo que te estoy ayudando un poco.
—No quiero tu ayuda. ¡Mamá!
—¡Cállate!
La chica lo ha sometido y pinta el cabello del chico; en pocos minutos el chico ha cambiado su aspecto, ahora es adornado por un color plateado muy hermoso.
—Te ves genial.
—¡Parezco una niña! ¡Te odio! ¡Mamá!
El niño sale corriendo de la sala y va directamente a la cocina donde una mujer de largos cabellos negros parece estar preparando la cena.
—Mamá mira lo que me hizo tu hija
Se queja el pequeño y la mujer gira a verle.
—Te vez muy bien mi niño.
—¿¡Que!?
—Te lo dije…
Dice con voz triunfante la hermana mayor causando la molestia del otro mientras la madre sonríe ante tal pelea.
—Julieta no debiste pintarle su cabello a la fuerza.
Habla la madre un poco mas seria.
—Pero sabia que se iba a ver genial… cuando vi este tinte me dije: “Es para nuestro pequeño”.
—¡Ya no soy un pequeño! ¡Ya tengo 13 Julieta idiota!
—Tú eres el idiota por que los 13 los cumples mañana.
Los hermanos continúan peleando y la madre decide sabiamente no intervenir, después de todo la chica tiene razón, el tinte le quedo a la perfección al chiquillo.
—Anden vamos a poner la mesa.
Cambia el tema la madre.
—No mamá.
Se quejan ambos al par.
—Julieta pon los manteles y los platos, Aroch pon los cubiertos.
—Si ma.
Contestan de nuevo al unisonó en forma resignante causando una sonrisa en la mujer. La mesa es servida casi al instante en el que los chicos han terminado de ponerla y en unos pocos minutos ya están los 3 cenando; una convivencia mas pasiva ya que al parecer están celebrando algo, un cumpleaños.
—Lo siento hijo, mañana tengo demasiado trabajo… en verdad me gustaría celebrarlo mañana.
—Yo entiendo ma.
Sonríe el menor provocando la sonrisa de la mujer.
—Es por eso que los regalos también se adelantaron.
Interviene la chica cautivando la atención del menor quien esta esperando algo y no lo oculta.
—¿Quieres tu regalo?
Pregunta la chica en forma desafiante y el chiquillo dice con la mirada “Si”.
La chica se levanta mientras el menor no le despega la vista. La chica regresa y lleva un espejo y una pequeña cajita.
—¿Por qué el espejo?
Le pregunta el menor.
—¿Quieres ver?
—Sí, sí—Responde demasiado eufórico.
La chica pone frente al pequeño el espejo.
—¿Y?
El niño aun espera ver algo sorprendente, sin embargo parece decepcionado.
—Este es mi regalo.
La chica señala el reflejo del pequeño y luego toca los mechones plateados del menor.
—¡Julieta te odio!
Estalla el menor en algo similar a un berrinche.
—Es…espera…espera, aun tengo otro.
Dice en defensa la hermana ya que esta a punto de ser golpeada.
—¿Qué es?
Se calma el pequeño y fija su mirada en una pequeña caja en manos de la chica.
—Pues ábrela.
Julieta entrega la cajita y enseguida huye del lugar; para cuando el niño la ha abierto la chica ya va muy lejos.
—¡Julieta!
Estalla el chiquillo y va tras la chica, ya que su segundo regalo han sido unos pupilentes amatistas. La madre mira con cierta alegría las peleas de sus hijos después de todo no son nada grave; toma los pupilentes y deja algo junto a ellos.
—Mamá acaba de darte tu regalo.
Anuncia la chica para deshacerse del pequeño quien esta sobre ella. El chiquillo se levanta casi de un salto y regresa a su lugar para ver su obsequio.
—¿Y esto que es?
Se extraña el pequeño ya que tampoco esperaba algo así.
—¿Qué no entienden que naci hombre?
—Ese pequeño diamante pertenece a la familia… ya tienes edad para recibirlo así que cuida de el…
Le dice la madre con un alto grado de dulzura.
—Puedes hacerte un colgante como el mío…
Se burla la hermana mayor.
—¿Por qué me as dado lo mismo que le diste a ella?
Se queja el pequeño.
—Esos diamantes están destinados a estar siempre juntos, quiero que mis dos hijos siempre estén juntos… como dos buenos hermanos.
Explica la madre sin embargo el chiquillo no puede quitar su cara de decepción.
—Díganme que me esta esperando una consola de juegos en mi cuarto… Y.Y
Comenta de forma inocente dando a entender que en verdad eso era lo que esperaba y aun tiene esperanza en ello.
—Idiota ¬.¬ ese diamante bale más que nuestras vidas, no le digas a nadie que lo tienes…
Comenta la hermana.
—Entonces ¿Me lo dieron para que compre lo que yo quiera con el? ºoº
La madre sonríe sin embargo la hermana esta llegando a su limite y en pocos instantes le da un zape al menor.
—¡Oye!
—¿¡Eres idiota o que!? Ese diamante era de papá, y este era el de mamá.
Explica la chica mientras muestra su dije en forma de ángel.
—o.O ¿Qué?
—Hace algunos años, cuando conocí a tu padre…
Comienza a explicar la madre.
—… el me regalo ese diamante…
Señala el ángel de Julieta y continúa la explicación.
—…me dijo que quienes compartieran estos dos diamantes estarían juntos por siempre… es por eso que se los doy a ustedes; el diamante que te he dado a ti es el que tu padre cargaba siempre… asta aquel accidente.
Ninguno de los chicos hace mas preguntas ya que la mujer parece nostálgica. Ambos hermanos se miran uno a otro.
—¿Quieres que te quite ese tinte?
Comenta la chica para cambiar el tema.
—Si.
—Vamos a tu cuarto entonces.
Ambos le sonríen a su madre, quien al instante se levanta y comienza a recoger la mesa mientras ellos imponen la marcha.
Una vez llegan al cuarto del pequeño.
—No mejor vamos a mi cuarto. Aquí no tengo nada para poder quitártelo.
—Bueno.
Ambos salen del cuarto y se dirigen al de la chica sin embargo en el trayecto se detienen.
—¿Qué fue eso?
Se detiene la chica como queriendo escuchar mas.
—Un plato, creo.
—Se le debió caer a mamá.
Ambos están a punto de continuar cuando escuchan que más platos caen al suelo.
—Julieta.
Se detiene el chiquillo y mira a su hermana con cierta inquietud.
—Espera aquí
Ordena la hermana y se dispone a bajar con mucho cuidado. Apenas asoma la cabeza da pasos de retroceso y gira a ver al chiquillo.
—Sal por la ventana de mi cuarto y ve por alguien.
Susurra reflejando su preocupación en un color pálido que bien podría pasar por miedo.
—Pero…
—Ve
Dice severa y en susurro. El chiquillo hace lo dicho sin embargo no entiende el por que su hermana no va con el. Llega a la ventana y escucha los gritos de su madre y hermana; no puede evitarlo tiene que regresar.
Regresa con gran sigiles y asoma su cabeza por las escaleras para ver como su hermana es violada mientras su madre grita de desesperación al ver la. Un hombre golpe a la madre haciéndola chocar con la mesa y la caja de los pupilentes cae al suelo.
—Aquí esta.
Anuncia un tercero quien toma el diamante que hasta instantes atrás se escondía en la pequeña cajita.
—¿Qué hacemos con ellas?
—Matarlas… no queremos que haya una semilla germinada en algunos años.
—¿Una semilla?
—Una venganza.
—Ho claro.
Dos disparos suenan fuertemente.
Un hombre se levanta rápidamente y saca un arma casi al instante, suspira al ver que no hay nada a su alrededor; ¿Qué fue lo que lo despertó?, busca por su cuarto un lugar sumamente reducido limitado a una cama una parrilla y algo similar a una caja la cual sirve de buro. Continua su búsqueda asta que escucha que algo suena, su celular, lo encuentra y abre al instante contestando con tal movimiento.
“¿Abraxas? ¿Estas allí?... al menos presiona un botón para saber que estas allí… ¿Abraxas?... bueno no importa, el jefe tiene un trabajo para ti quiere que lo veas en una hora en ya sabes donde, ¿Me escuchaste?... ¡Responde im…! ”
Al instante en que ha recibido lo que parece ser importante cuelga la llamada y se levanta tomando al instante una gabardina negra de la parte inferior de la cama, se dirige al baño y sale al cabo de unos minutos listo para ir a “trabajar”.
Capitulo 2.
Al cabo de unas horas estuvo en “ya sabes donde”; lo estaba esperando un tipo rubio con pinta de mafioso.
—El jefe esta en la segunda planta, salón A—
Le indico el rubio sin obtener respuesta por parte del recién llegado.
—Eres un tipo sin educación, al menos da las gracias—
Comenta el rubio con indiferencia sin embargo recibe por “Gracias” una mirada horrible la cual lo hace retroceder y cambiar su estado indiferente a uno de alerta. Abraxas continúa su camino, no lleva ánimo para hacer caso a comentarios estúpidos.
Una fuerte música suena al final del segundo piso, es sin duda el lugar donde lo esperan así que se dirige hacia ese lugar sin dudarlo ni un segundo; en el camino es observado por varios tipos quienes parecen estar a cargo de la seguridad estos cambian su estado relajado a uno de alerta en cuanto lo ven ya que saben muy bien que ese tipo es de cuidado. Llega al lugar y apenas se para en la puerta.
—Aroch, pasa—habla un pelinegro de cabellos largos de unos 46 años o menos—
Hace lo dicho y se para frente al rubio.
—Siéntate— Le indica con gentileza.
Nuevamente atiende la invitación y a la hora en que se sienta saca un cigarrillo y lo enciende, provoca una imagen más agresiva, en especial por que busca eso.
—Tengo un trabajo para ti, es muy sencillo pero quiero que lleves contigo a todo el equipo—
—¿De que se trata?
Habla para asombro de los presentes a acepción del pelinegro.
—Hay un tipo que no supo ser fiel a nuestra ayuda, creo que seria un buen ejemplo de lo que no se debe hacer para el resto de sus amigos.
—Político
—Si, el trabajo es en Italia, te facilitare todo como siempre… la paga la depositare donde siempre y el precio ya lo sabes—Dice mientras entrega unos documentos con todos los datos.
—André…
—Sera muy fácil de encontrar.
—Es un trabajo muy fácil.
—Si, por eso te dejo a la familia a tu parecer—
—…—
—Ya sabes que no debes dejar semillas que puedan vengarse—
—Cállate—
—¿Aun te molesta? Aun que sea así esas palabras tienen toda la razón después de todo un idiota dejo una semilla que se ha vuelto extremadamente peligrosa…
—¿Una semilla peligrosa? Jamás escuche algo así.
Se levanta llevando consigo la información.
—Tienes razón en tu caso seria un pequeño cachorro… el cual se ha vuelta la fiera mas temida de la comunidad jajajaja… espera— le llama antes de que salga de la habitación— no olvides que tienes que llevarlos contigo.
—Pera este trabajo basta conmigo—
—Llévalos por favor—
—como quieras, sin embargo nos pagaras por separado y no acepto que disminuyas mis honorarios—
—Lo tengo presente, y Abraxas… no causes un disturbio como la última vez…
Con esa ultima indicación El demonio Abraxas se retira del lugar de la misma forma en que entro, y de igual forma aquellos que vigilan el lugar permanecen alerta.
Va de regreso a lo que el podría llamar un “lugar temporal” sin embargo al llegar a la puerta de su habitación ve algo extraño, esta preparado para encontrar lo que sea dentro de ella, después de todo aquel que entro ya esta muerto… bueno en realidad lo estará.
Abre la puerta de una patada y enseguida apunta con un arma.
—Te estábamos esperando, guarda eso—Dice una pelirroja de cabellos cortos, vestida con una minifalda botas y chaqueta todos ellos negros.
—Llegas tarde—Comenta un tipo de gafas oscuras que lleva rapada la mayor parte de la cabeza y viste al estilo punk.
—El jefe nos dijo que te encontráramos aquí… eso fue hace dos horas—Comenta un tipo bastante bien vestido de cabellos cafés y ojos del mismo color, solo que a diferencia de los otros lleva unas gafas que lo hacen lucir “intelectual y respetable”, mientras el resto deja ver a simple vista que tan agresivos son.
—¿Por qué llegas así de tarde Abraxas? El tiempo es dinero—comenta la pelirroja de manera violenta.
—Sabin déjalo en paz –Comenta el punk—
—Cállate Bruxo—
—Es Bruno—
—Eso no da miedo… así que eres Bruxo
Discuten ambos y comienzan a causar alboroto.
—Basta.
Cometa el tipo de anteojos y ambos se callan.
—Claro, Cid—Responden ambos al unisonó.
—Abraxas… ¿De que se trata esta vez?
Aroch le arroja la información y este la atrapa al instante.
—Es un trabajo fácil. ¿Por qué Kail nos deja algo tan sencillo? Con solo uno de nosotros seria suficiente.
—No te responderá aun que se lo preguntes—Bruxo
—¿Abraxas?
—Abra una razón escondida, ese tipo hace esa clase de cosas.
Habla el demonio.
—Tienes razón— Cid puede concluir lo mismo ya que no hay otra razón para pensar otra cosa.
—¿“Ese tipo”? ¿A quien te refieres de esa forma tan burda?—Bruxo se levanta y esta apunto de sacar un arma, sin embargo sin siquiera preverlo o esperarlo ya tiene dentro de su boca un arma.
Abraxas lo mira con frialdad, no muestra duda alguna sobre disparar, sin embargo parece disfrutar la expresión del otro, la cual es de miedo.
Bruxo esta sudando en frio, no sabe por que ha sido sorprendido de tal forma, ya que no vio venir nada y dado que la situación debió de haber sido al revés.
—Paren esto los dos—Sabin con cierta indiferencia—
—Al menos dejen que nosotros salgamos—Comenta Cid totalmente indiferente—… es tiempo de trabajar, pueden matarse después de eso.
Abraxas retira su arma y sale del lugar, detrás de el Cid y el resto. Bruxo va molesto sin embargo no muestra tal sentir con palabras ya que a quien se ha echado de enemigo es “El demonio Abraxas” un tipo que cuenta con el apoyo de barios jefes del bajo mundo, y además el favorito de Kail, el mas despiadado y poderoso de todos los altos mandos.
Van con rumbo a Italia a cumplir el trabajo que se les ha dejado. La única pregunta es si después del trabajo Abraxas matara a Bruxo; ya que jamás se ha escuchado que el perdone a nadie.
Capitulo 3
Apago le despertador, de un manotazo eran las seis en punto, trato de enfocar la vista al techo, después de unos segundos se estiro como un gato y se levanto de la cama, se puso una bata que estaba a los pies de la cama, se acercó a su armario y saco su uniforme, el cual consistía en una falda gris que quedaba un poco por arriba de la rodilla, un saco rojo y una blusa blanca con una corbata gris con rayas rojas, calcetas blancas a la rodilla y unos tenis blancos y cogió sus libros.
Bajo rápidamente a la cocina donde tomo una manzana y se dirigió a la puerta, empezó a caminar tranquilamente hacia su escuela, camino por la estrecha calle empedrada antes de salir a la avenida del Londres moderno, siguió su camino con tranquilidad como cada mañana, disfrutando del paisaje y antes de lo que hubiera querido llego ante las rejas de su escuela una de las mas importantes de Londres, se quedo parada frente al edificio que mas se asemejaba a un castillo que una escuela, la contemplo largo rato como si fuera la primera ves que la viera.
—Aria…Aria…¡Aria!—grito una chica de cabello rubio oscuro con ojos azules, era Diana su mejor amiga
Sorprendida Aria volteo lentamente para verla y después le dirigió una sonrisa
—¿Qué pasa Diana?—dijo tranquilamente
—Como que ¿Qué cosa? Llevo como cinco minutos hablándote y tú no me contestas—dijo algo molesta
—Ha, perdón es que estaba admirando la escuela—dijo volviendo su mirada hacia el edificio
—Como que mirando hace mas de dos años que venimos a esta escuela ¿No la has visto ya lo suficiente?
—Es que hoy esta mas hermosa
—Un día de estos te voy a golpear, ven vamos al salón—dijo jalándola del brazo y llevándola hacia el instituto
Era la hora del descanso Aria y Diana caminaban por los pasillos de la escuela rumbo a la biblioteca, cuando la segunda deslumbro una silueta masculina
—Mira lo que trajo el viento—dijo con algo de burla
Aria miro hacia donde su amiga le decía, sus mejillas tomaron un color rojizo, volteo rápidamente la mirada apresurando el paso, pasando de largo al que era el chico de sus sueños, Scott McGrille, el capitán del equipo de soccer, un príncipe salido de un cuento; al menos para Aria.
—¿Algún día vasa tener el valor de saludarlo? —dijo diana algo fastidiada—es que ya es mucho casi tres años de conocerlo y no le puedes decir ni siquiera “hola”, es mas ni siquiera puedes mirarle a los ojos
—Es que como sostenerle la mirada, tiene unos ojos tan hermosos como el azul del cielo y sus cabello se ve tan brillante como el mismo sol—dijo con ojos soñadores
—Si, si eso me lo has dicho como unas mil veces estos tres años—dijo entrando a la biblioteca
—Pero…como saludarlo si ni siquiera sabe que existo—pensó en voz alta
Una ves dentro Diana fue a buscar un libro mientras Aria conseguía una mesa, estaba perdida en sus pensamientos que no noto que alguien se le hacercaba.
—Oye…oye… ¿me escuchas?—dijo una voz cautivando su atención, volteo lentamente viendo unos ojos tan azules como el cielo, los culés la dejaron sin aliento
—Me…me…h…hablas a…mi?—dijo sorprendida
—Ahh, si por eso estoy aquí
—Ha, claro…dime —dijo nerviosa
—Tu eres la que siempre anda con Diana ¿no?, la cerebrito del tercero “A”—dijo directamente sonando agresivo
—…—
—Bueno, ¿Podrías decirle que necesito hablar con ella?—dijo mirándola directamente a los ojos, lo que le causo un sonrojo
—Cla…claro—dijo, y suspiro cuando el se fue, en eso llego Diana junto a ella
—Bueno dime que te dijo que te dijo—dijo sumamente emosionada
—Que quiere hablar contigo—dijo todavía afectada por sus palabras
—Pero que te hizo, que hasta pálida estas
—Me hablo y me dijo…
Diana se le quedó mirándola seriamente. Estaba tratando de no reírse
—Anda ríete se que quieres hacerlo—dijo Aria
—jajajajajajajaja—estallo al fin
Después de unas horas Aria seguía suspirando, por lo sucedido en la biblioteca, estaba caminado distraídamente, por lo que no se dio cuenta que alguien estaba frente a ella, hasta que fue demasiado tarde y choco, cuando pidió perdón vio que era Scott y automáticamente se puso nerviosa
—Ha, eres tu no te preocupes ¿y Diana?
—Ha esta jun…—dijo viendo que no había nadie a su lado—estaba aquí hace un segundo—de repente escucho un “animo” a lo lejos y vio que Diana estaba a cien metros de distancia de ellos—si gustas puedes decirme lo que quieres dime tu recado y yo se lo doy—dijo casi en un susurro
—ha…este…no…yo…yo…quería…decirte….que….mejor yo se lo digo luego—y se fue, dejando a Aria en suspenso, sorprendida por que nunca lo había visto tan nervioso
Diana llego junto a ella sin que se diera cuenta
—ves no era tan difícil, ¿Qué te dijo?
—no extendí—dijo confundida
—¿Cómo?, no te dijo nada—dijo molesta
—¿decirme que?
—Nada, solo olvídalo
—no ahora me dices
—no—dijo y escapo
Después de cinco segundos se veía a Aria persiguiendo a Diana por toda la escuela a modo de juego, siendo vistas por un chico, quien reía con solo verlas.
Capitulo 4
Negritas: narradora
Normal: diálogos
Era un jueves por la noche Aria estaba ayudando en el bar de su familia, se había quitado el uniforme de la escuela y se había puesto el uniforme del bar el cual consistía en un pantalón y un chaleco negro de vestir, una camisa blanca y un mandil negro que tenia bordado en blanco “Blacwood” que era el nombre del bar; de calzado debería de llevar zapatos negros pero como siempre usaba tenis pero ahora eran negros.
Eran cerca de las diez y media, se encontraba sentada en la computadora que estaba junto a la caja registradora, la cual estaba enfrente de la gran ventana polarizada junto a la puerta, recorrió todo el lugar con la mirada estaba decorado de un modo moderno con luces bajas en tonos azules que daban un ambiente misterioso al lugar las mesas eran de madera negra al igual que las sillas que tenia el cojín blanco, la barra era negra con bancos negros e igual el cojín blanco, definitivamente el interior del lugar era muy diferente a la fachada de la casa que estaba empedrada era como ser transportado de una época a otra, no había mucha gente a diferencia de los otros días, mañana de seguro habría mas gente ya que el viernes y sábado era noches de música en vivo.
Regreso a la vista a la computadora, estaba revisando su correo electrónico, de repente le llego un nuevo y se sorprendió de ver quien se lo mandaba, abrió y leyó el contenido:
“Hola Aria,
Te saludo desde el Vaticano, si ya se te preguntaras que hago aquí, bueno es una historia muy larga historia, no preguntes ¬¬, bueno dejando eso de lado, debo decir que es un lugar muy interesante, estoy seguro de que te gustaría…no se por que pero de repente me entro la nostalgia, tal vez pronto valla de visita…y dime ¿Cómo estas?¿Que hay de nuevo por allá?¿Como esta Diana?¿Tu familia sigue igual de loca?¿Ya sabes que vas a ser de tu vida?, como sea contéstame cuando puedas, me despido.
Tu, amigo Luca”
Eso era lo que decía el correo, Luca el mejor amigo de Aria, desde hacia seis meses estaba viajando por el mundo.
—Así que Luca esta en el Vaticano—dijo volviendo a leer el correo, dio un suspiro—me gustaría conocerlo algún día—dijo pensativamente
—¿que te gustaría conocer?—dijo alguien detrás de ella, asustándola, cuando volteo para ver quien era vio a su tío Colin (pelirrojo y ojos color café claro)
—¡ha!, tío Colin me asustaste ˃—˂, ¿Acabas de llegar del hospital?—dijo sorprendida
—No, hace como diez minutos—dijo poniendo la mano en su cabeza—pero primero pase a la cocina—dijo viendo la pantalla de la computadora—así que Luca te a escrito, ¿Qué hace en el Vaticano?—dijo sorprendido, Aria solamente levanto los hombros en señal de desconcierto—como sea, dicen Thomas y Lorayne que ya te vallas a dormir
—mmm… ¿pero si apenas son las once?
—tu obedece a tus padres—dijo su tio
—¿que van a hacer que no me quieren aquí? ¬¬
—nada, hija ya vete a dormir, tienes que descansar, mañana tienes escuela y esta semana te has estado durmiendo tarde por ayudarnos en el bar—dijo su padre con su típica sonrisa, la cual al parecer aria había heredado—además hoy no hay mucha gente
—esta bien buenas noches tío, papi—dijo cerrando su correo y dándoles un beso en la mejilla a cada uno, levantándose de la silla se dirijo hacia la cocina y entro, hay vio a sus dos tías Fallon y Jean hablando con su mamá—ya me voy a dormir—dijo dándoles un beso en la mejilla a su mamá
—que descanse hija—dijo su madre—sueña lindo—dándole un abrazo que Aria correspondió
—si mami—dijo separándose de ella y acercándose a su tía Fallon
—descansa pequeña Lore—dijo Fallon ese era el apodo que ella le había puesto ya que le recordaba a su madre cuando tenia su edad en ciertos aspectos—y no subas al techo o al menos ponte una chamarra la noche esta muy fría
—jaja, esta bien tía—dijo yendo ahora hacia su tía Jean
—Descansa Ari—dijo su tía Jean (pelirroja con ojos verdes), con su típica sonrisa traviesa y dándole un abrazo a la vez que le susurrándole al oído—descasa para mañana—dijo soltándola y guiñándole un ojo
—oki, buenas noches —dijo yendo hacia las escaleras, para subir hacia su habitación
Cuando llego a su habitación, también la recorrió con la mirada. Su habitación era amplia las paredes estaba pintadas de dos colores una blanca y la otra rosa pastel y así sucesivamente, la cama era tamaño matrimonial con ropa de cama era rosa con mariposas blancas estampadas, estaba al lado de una gran ventana que daba vista a la calle , al otro lado había una buro con dos cajones encima de este estaba su despertados y una lámpara, enfrente de su cama estaba su escritorio hecho de madera con can varios libros encina a los lados tenia otros varios cajones donde guardaba cosas para hacer sus trabajos escolares, al lado de la puerta estaba el armario que dentro de sus puertas tenia un espejo de cuerpo completo.
Se preguntaba que le pasaba ese día Diana tenia razón era como si viera las coas por primera vez, saco del uno se sus bolsillo de un pantalón de mezclilla negro lo que había ganado de propina y lo puso en una caja metálica de galletas que en la tapa tenia el dibujo de unas montañas y un lago la cual estaba en un cajos del buro junto a su cama, se quito ca se cambio de ropa y se puso su pijama la cual era un camisón rosa pastel con algo te encaje—el cual le llagaba un poco mas arriba de los tobillos, jalo de una trampilla que estaba en el techo de su habitación de la cual bajo una escalera de madera, las cuales daban al techo de su casa, salió de la trampilla y se paro en el techo miro hacia las luces de la ciudad, desde hay podía ver y oír muchas cosas, movió su vista de las luces de la cuidad al claro cielo oscuro que estaba lleno de estrellas, miro la luna que estaba llena era tan hermosa, se quedo contemplando la luna y las estrellas un largo rato
—¿Por qué?...¿por que siento que algo va a cambiar muy pronto…—dijo pensativa, en eso una ráfaga de viento le llago a la cara, sacando la de sus pensamientos—hace frio será mejor que baje
Bajo de nuevo a su habitación, vio que su celular estaba vibrando, era un mensaje de Diana
“Oye ¿que paso cuando me fui?¿ terminaste la tarea de Calculo?, me la pasas ya tengo el CD que me pediste, mañana te lo doy, adivina Luca escribió en mi face ^o^”
Leyó mientras embozaba una amplia sonrisa y le respondió
“No paso nada ¿Por qué?, si la termine mañana te la paso y gracias te debo una, Luca también me mando un mail, ya me mandaron a dormir y no tengo sueño ˃o˂, y ya apaga la computadora que bien se que estas metida en tu facebook¬¬, descansa nos vemos mañana”
Mando el mensaje y a los pocos minutos volvió a sonar su celular
“gracias eres un amor por eso te quiero *0*, y déjame son pocos los momentos que pasamos mi face y yo, y ya duérmete”
Aria dejo escapar una pequeña risita, de verdad que no tenía sueño, se dejo caer en la cama y poco a poco sus ojos se fueron cerrando
—tal vez si tenga sueño—dijo casi en un susurro
Se levanto y apago las luces, se arropo en su cama y callo dormida
CAPITULO 5 “ENCUENTRO”
Azura
Regreso de su misión ¿Qué había pasado?, ciertamente el único que recibió el informe fue Kail; estaba sentado esperando a ser atendido, Abraxas siempre lucia un aspecto desgarrado y hasta cierto punto descuidado, sin embargo ese día estaba mas que débil… ¿Por qué? Muy simple, Hace días que no comía nada, bueno en realidad solo había consumido 5 o 7 cajetillas de cigarros desde que se fue.
Estaba esperando ser atendido y se recargo en una pared cercana a la puerta que conducía a la “oficina” de Kail. Dos hombres lo miraban fijamente… ¿Estaba dormido? No sabían si era verdad o no, pero el demonio Abraxas parecía estar distraído; “Era su oportunidad” pensaron, y sin más golpearon al demonio.
Abraxas despertó en el suelo ¿Qué había pasado? Sintió un fuerte golpe en su espalda… le habían roto una silla, el demonio despertó totalmente y en pocos instantes estuvo en pie. Aquellos idiotas que tuvieron la gran idea de despertarlo lo iban a lamentar… Abraxas estaba despierto y ardía en un inmenso enojo, golpeo a los hombres quienes no pudieron reaccionar ante el peli plateado.
Para cuando Kail lo recibió el peli plateado parecía aun molesto.
— ¿Qué paso?
Pregunto Kail al ver el mal ánimo del recién llegado.
—Acabo de matar a dos de tus hombres…
— ¿No querrás decir 3 de mis hombres?
—el único que vive es Cid… y aun así afuera hay dos cadáveres…
—Lo hiciste otra vez…
Kail parece molesto sin embargo toma un folder y lo entrega.
—Limpiare todo, por ahora quiero que vallas a Londres, el primer ministro Alan necesitara ser vigilado; así que estarás una larga temporada por allá. Uno de mis colegas dice que en los suburbios hay un club bastante interesante, se llama… no recuerdo mas seguro y te agradara, tal vez logren cambiar tu furia demonio lenguas de fuego.
Sin más que decir Abraxas hace lo que le han pedido. Sale del lugar sin preguntar nada y toma el primer vuelo a Londres, sin saber que la vida le cambiaria totalmente.
El día en que llego, Aroch decidió caminar por las calles de Londres. Al llegar escucho que existía un bar con buena música así que no estaría mal visitarlo. Emprendió su andar hacia dicho lugar.
Al cabo de una hora estuvo frente al bar lo observó por unos instantes y decidió entrar. Una vez dentro fue observado por todos, odiaba eso y por ello su humor fue distorsionado un poco.
Se sentó en una mesa algo alejada muy cerca a la barra y miro el escenario donde estaban tocando música. Una chica se acerco hacia donde el estaba, el saco un cigarrillo lo prendió y lo puso en su boca, cuando la chica llego le dio un menú con la bebidas y demás, escucho que la chica le preguntaba “que iba a tomar” y el simplemente señalo una bebida.
Para su sorpresa la chica atino de una sola vez, quería molestarla de alguna forma. Ya que aquella mujer iba sonriendo y el no era la clase de persona a la que se le debiera sonreír.
Zafira
Aria vio entrar al bar a un sujeto alto vestido de negro, lo vio tomar haciento en una mesa que estaba frente a la barra algo alejada de las demás, no estaba Fallon o Otto para atenderlo, así que ella tomo un menú se dirigió a donde estaba el, mientras caminaba hacia la mesa pudo obsérvalo y no encontró mucha diferencia con otros clientes del bar, bueno tal ves su mirada, era demasiado fría, pero por alguna extraña razón ese sujetó le había llamado la atención.
Cuando llego el tipo había prendido un cigarrillo y lo estaba fumando, le entrego el menú
—que va a pedir—dijo con una sonrisa
Vio como solo le indicaba con el dedo una bebida
—¿un Martini?
El no le dijo nada, Aria se fue; cuando llego a la barra Otto y Fallon estaba miraban con sorpresa a aquel hombre.
Azura:
Aquella chica regreso en pocos minutos. El la miro de reojo sin prestar más atención de la normal, solo la suficiente para percatarse de que un grupo la vigilaba todo el tiempo.
La chica dejo la bebida y se retiro, el dio un trago y nuevamente llamo al servicio. Quería algo más fuerte. En pocos minutos la chica estuvo de vuelta. El iniciaba su segundo cigarrillo, nuevamente le entrego la cata y el señalo “Vodka” no un trago, no un baso… el quería la botella, su petición causo un poco de extrañeza a la chica quien dijo algo a lo que Aroch no presto atención, el solo quería su bebida y punto. La chica se fue.
Azura:
Cuando la chica estuvo de regreso el decidió asustarla, al menos quitarle esa sonrisa de su rostro. Se retiro hacia atrás dejando a la chica poner la bebida frente a si, mientras la miraba de la misma forma que miraba a todos, la mirada mas natural que tenia, una mirada llena de ¿odio? No, no podía ser así ya que apenas la había visto, su mirada era de indiferencia más bien pasaría por una de odio.
La chica lo miro por un tiempo parecía congelada, sin embargo en pocos instantes estuvo repuesta, era inútil esa chica no quitaba su cara de idiota, bueno en realidad parecía alegre lo que a Abraxas le parecía insoportable.
Para cuando la chica se fue el bebió directamente de la botella, escucho música diferente a la que estaba cuando el llego y vio a un a mujer cantar… que hermosa era su voz, incluso el demonio Abraxas había cerrado sus ojos para escuchar mas claramente.
Escucho una y otra y otra canción, no podía dejar de escuchar esa voz, la música le daba tanta tranquilidad. Suspiro y abrió los ojos. Ya pasaban de las 11, la música se detuvo ¿Para que seguir allí? Tomo unos segundos para encender un cigarrillo y se levanto, vio que un equipo de desalojo se formaba y de ellos la chica que lo había atendido se dirigía directamente a el.
Dejo algo de dinero en la mesa y se dispuso a salir, la chica le dijo algo, demasiado bajo, lo escucho mas no presto atención ya que su disposición era irse. Salió del lugar tranquilamente.
Aquella chica salió tras de el. ¿¡Que demonios quería!? Giro rápidamente, pudo haber tomado su arma y al menos disparado una vez sin embargo no lo hizo ¿Para que? Después de todo solo era una chica.
—Su…su cambio…
Escucho y puso mala cara; ¿Era tan difícil entender que había dejado propina?
—Eso es tuyo —dijo y se marcho.
Capitulo 6
Azura:
Tenia que buscar donde dormir, si no fuera por que el clima estaba nublado se quedaría a la intemperie y buscaría un lugar al siguiente día, pero no, el clima estaba amenazando con lluvia además de que para lenguas de fuego hacia un frio de infierno y el… el venia de los infiernos de fuego.
—Maldito Kail… al menos dame datos de la región— se quejo pues el frio ya era bastante.
Camino por el lugar, se… ¿se había perdido? No, eso no podía ser verdad, solo estaba recorriendo la región, era improbable que estuviera perdido, ya que su sentido de orientación jamás le fallaba. Comenzó a llover. Maldijo otras tantas veces, sentía que daba vueltas en círculo y después de unas horas vio a unas mujeres en una esquina; obviamente unas mujerzuelas ya que a esa hora no habría otro tipo de mujeres por la calle o al menos esa era su deducción, se acerco despacio ¿Quién podía dar mejores datos de los hoteles que ellas?
—Quiero ir a un hotel—Le susurro a una rubia y esta giro le sonrió y lo llevo consigo del brazo, la mujer no dejo de hablar en todo el camino, el fumaba y no prestaba atención a ninguna de las palabras de la mujer.
En diez minutos de camino sintió que seguía dando vueltas sin embargo en cuanto estuvo casi seguro que la mujer lo estaba llevando a la boca del lobo sus dudas cesaron ya que al horizonte un hotel apareció.
—Supongo que ese esta bien—Dijo la mujer a manera de coqueteo.
—…—
No dijo nada, la mujer lo miraba fijamente, no le temía, ¿Qué podía temer de uno de los clientes habituales?
—Entremos… estas empapado, al propósito ¿Cómo te llamas?
—Abraxas, “Demonio lenguas de fuego”—dice sin titubeo.
La mujer da un paso atrás, ¿Escucho bien? El había dicho Abraxas sin duda alguna. Pero ¿era verdad? La mujer lo miro un segundo y luego sonrió.
—Si tú eres ese hombre yo soy una virgen.
—…—
No obtuvo respuesta y entendió que el no mentía. Más pensó un momento en su situación, ya que el demonio lenguas de fuego tenía reputación de desaparecer a todas sus mujeres. Quiso escapar mas no sabía si debía, tal vez solo apresuraría su muerte.
Ambos entraron al hotel. La mujer estaba nerviosa, como si fuese su primer trabajo, una vez en la habitación el hombre la muro directamente y ella sintió como su corazón comenzaba a bombear sangre a toda velocidad, el hombre se le acerco y acaricio sus labios ella trajo saliva y cerró fuertemente sus ojos.
—¿Cómo es que mujeres como tu vienen a dar aquí?
Escucho, esa voz sonaba muy diferente estaba, ¿estaba intentando seducirla?, abrió los ojos, su curiosidad la mataba y entonces fijo toda su atención el los ojos amatistas que tenia frente así. Unos hermosos ojos la miraban no como objeto la miraban como mujer y en cierta forma se sentía horriblemente ser mirada de esa forma, especialmente cuando estaba lista para vender su cuerpo.
Sin mas el hombre se abalanzo sobre ella, en pocos instantes la hiso gritar una y otra vez. La mujer rogaba por que el se detuviera mas en ninguna de sus peticiones recibí respuesta, el resto de la noche continua así, ella llorando y gritando mientras el se excitaba continuamente. A las 6 de la mañana el hombre se levanto de la cama y ella aprovecho para levantarse y vestirse lo mas pronto posible, estaba molesta.
Aquel hombre tomo su gabardina, la cual fue lanzada al suelo la noche anterior, saco algo y lo dio directamente a la mujer.
—Esto es tuyo— le dijo dándole un fajo de dinero.
La mujer medio abrió la boca ¿Estaba viendo bien?
—Hace mucho que no me divertía tanto, así que tómalo y no vuelvas a aparecer frente a mí jamás—
Habiendo escuchado eso la mujer salió casi volando, ya no necesitaba venderse mas, aquel demonio que compro su cuerpo le dio dinero, lo suficiente como para crear un patrimonio, la pregunta era ¿Se había vendido al demonio? ¿Se lo cobraría algún día? La respuesta era sencilla, desde ese momento ella seria fiel a ese demonio, en otras palabras ella seria solo su mujer por el resto de su vida, ese era el precio, un precio que en cuanto tomo el dinero acepto.
Abraxas se sentó en una de las orillas de la cama, busco la ventana mas al abrirla dio con pared, se molesto. Tomo nuevamente su gabardina mas en esta ocasión saco su cajetilla de cigarrillos, nuevamente lanzo maldiciones, sus cigarrillos estaban mojados y eran inservibles. Tendría que salir a comprar otros.
“Limpieza”
Escucho que tocaron la puerta mas no se molesto en responder.
“Limpieza”
Volvió a escuchar mas lo pensó mejor ¿“limpieza” a las 6 de la mañana? Tomo su gabardina, se vistió todo y de la gabardina tomo sus armas. Espero a que entraran. La puerta se abrió y el esperaba ver quien era.
“Buenos días. ¿Hay alguien?”
La voz era femenina, se había equivocado, era la chica de la limpieza quien casi al entrar comenzó a levantar lo que había en el suelo. La muchacha se detuvo al ver que había ropa aun.
“Disculpe, he entrado si es que aun esta ocupado me retiro”
—Has tu trabajo.
Escucho detrás de él y giro para ver como la puerta se cerraba y un demonio plateado salía detrás.
—Disculpe señor, no sabia… vi… vi a una mujer salir… creí que ya… bueno… creí que no había nadie…—Se escusa la mujer.
Abraxas la deja a un lado y pasa a la ducha. La deja sola y en cuanto el sale la chica continua allí.
—Su…Su ropa… esta mojada… ¿Desea que la seque?
La mujer se queda perpleja, ese hombre esta frente a ella recién salido de la ducha y solo con una toalla en hombros. La mujer desvió la mirada y toma el silencio por un “si”; sale del lugar y en cerca de media hora vuelve, entra sin pedir permiso y la situación a un no ha cambiado, el hombre mira por la ventana en la misma condición.
—Señor su… su ropa—La deja en la cama y sale de inmediato sin creer lo que le había pasado.
Una vez que la chica sale el retorna por su ropa, se viste y sale de la habitación, va pasando cerca de aquella chica quien ahora esta sacando las sabanas de una habitación vecina, abraxas se detiene frente a ella y la chica se sonroja, el la mira con su típica mirada de “odio” provocando el retroceso de la mujer, el sonríe sarcásticamente ante tal reacción y casi al instante le deja un poco de dinero sobre las sabanas que lleva en manos la chica.
Abraxas se ha marchado del lugar, no antes de pagar el servicio claro.
Capitulo 7.
Aroch tenía que cumplir su encargo, claro antes que nada debía anunciarse, ya que de esa forma lo requirió Kail en el informe.
“Ve y dile que lo estas vigilando”
Era obvio que lo que Kail buscaba era intimidar al político, asegurando que no tendría que matarlo, o mejor dicho asegurando su cooperación.
Abraxas no tenía oposición mientras le pagaran, claro que si lo pensaba bien tampoco le importaría hacer uno o dos trabajos gratis claro mientras tuviera para tabaco y alcohol. Estaba pensando en ello cundo su cuerpo se sintió débil. ¿Qué le pasaba? Últimamente se sentía así todo el tiempo. Paso por el centro de Londres y encontró la respuesta, el tenia hambre, ¿Hace cuanto que no comía nada? ¿Había bebido algo aparte de lo del día anterior?. Maldijo por ser un humano y paso directamente a un negocio de hamburguesas.
—“¿Qué es lo que va a querer?”—Pregunto uno de los empleados y el se le quedo mirando, el hombre retrocedió al percatarse de la facha del hombre sin embargo se percato de que aquel hombre señalaba la carta de precios detrás de el.—¿Una hamburguesa?—no hubo respuesta y el hombre volvió a intentarlo—¿Un sándwich doble?—Abraxas no dejaba de señalar, y tal parecía que comenzaba a enfadarse—¡La carne!
El peli plateado dejo de señalar y aquel hombre se relajo, preparo la carne lo más rápido que pudo y la entrego. Aroch comió rápidamente, pago y salió del lugar, ahora si, ya era hora de ir a cumplir con su deber.
Habiendo llegado a la casa del sujeto al que debía vigilar se dedico a observar el entorno, había seguridad sin embargo seria fácil entrar. Recorrió todo el contorno del lugar y decidió entrar, salto por una de las paredes que daban a un callejón. Antes de descender al jardín del lugar observo que no hubiera nadie, después de todo no tenia autorizado matar en esa ocasión, claro que si era necesario o colmaban su paciencia lo haría de eso no había duda. Una vez hubo entorno seguro entro y camino calmadamente atreves del jardín, entrar a la casa fue mas sencillo no había ni una sola persona dentro así que tomo los planos que Kail le había dado y se dirigió directamente a el despacho, tomo su celular y hablo al hombre.
En una habitación cercana un hombre recién se levantaba cuando su teléfono sonó, respondió.
“Ven al despacho”
Escucho, lo cual lo alerto. Se levanto rápidamente imaginando de que se trataba, camino con la misma rapidez al despacho y una vez entro cerro con llave la puerta.
—¿Qué hace aquí?—Pregunto el hombre al ver al demonio sentado muy calmadamente en su silla.
—Usted debe saberlo, Kail me mando. No se que le debas, tampoco me importa, mas si yo he sido mandado mas te vale que no hagas nada contra el o te le opongas ya que yo… no me detendré después de recibir una orden.
Tubo que hablar, Kail le había dicho que decir y el solo puso su agresiva actitud.
—No quiero estar tras de ti por tanto tiempo, si me llego a aburrir también te matare ya que este tipo de trabajos no son lo mío…
—¿Cu…cuales son los trabajos que realiza?
—Buscar y eliminar.
El hombre cierra los ojos, ya se lo imaginaba mas no esperaba que aquel peli plateado fuese tan directo.
—Ahora que sabe que esta vigilado, evíteme esfuerzos y pórtese bien.
Aroch se levanta y sale de inmediato, ya entro, ahora la salida es mas fácil, quiere un poco de entretenimiento así que decide ir por la puerta principal, la seguridad lo ha visto y aun no sale de la casa, lo quieren detener y usan violencia inmediata debido a su apariencia.
Aroch esta a un paso de la salida mas de igual forma esta rodeado, los hombres lo atacan casi al instante, como si hubiesen recibido ordenes de matarlo, suspira, después de todo si tendrá un poco de trabajo. Conforme es atacado el responde, se encarga uno a uno de los miembros de seguridad y cuando se ve solo continua calmadamente su camino. Aquel hombre que ha sido amenazado ve por la ventana de su despacho como los perros de caza que contrato han sido derrotados, no puede creer que un solo hombre allá roto la defensa que hace apenas unos días triplico y lo que es peor no sabe si debe o no buscar mas seguridad.
Aroch mira los edificios de alrededor, esta aburrido en realidad no quiere vigilar a ese hombre todo el tiempo; en cierta forma por ello golpeo a lao guardias, ¿Debió haber matado a uno? No eso no pudo haberlo hecho no tenia la orden. Observa un hotel cercano, es de alta categoría sin embargo lo puede pagar o mejor dicho ara que Kail lo pague. Se dirige al lugar y una vez allí pide una abitacion, es instalado.
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